domingo, 28 de abril de 2013

Flores de nata rosa

La semana pasada, disfrutamos de un bonito día de domingo en Cabárceno. Estas son las fotos que saqué en el Pozo del Acebo.






sábado, 6 de abril de 2013

El viaje definitivo

Hoy, por la mañana, leía la curiosa reflexión de abajo. Unas horas después, me traían esta foto que me ha parecido adecuada para ilustrar el cuento.
Antiguo cementerio en La Cavada, Cantabria

Un hombre murió.
Al darse cuenta, vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo. Y Dios le dijo:
Bien, hijo, es hora de irnos.
El hombre,  asombrado, preguntó:
¿Ya?. ¿Tan pronto?. Tenía muchos planes....
Lo siento pero es el momento de tu partida.
¿Qué traes en la maleta?, preguntó el hombre.
Y Dios le respondió,
¡¡¡Tus pertenencias!!!...
¿Mis pertenencias?. ¿Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?
Dios le respondió:
Eso nunca te perteneció; eran de la tierra.
¿Traes mis recuerdos?
¿Esos nunca te pertenecieron; eran del tiempo.
¿Traes mis talentos?
Esos no te pertenecieron; eran de las circunstancias.
¿Traes a mis amigos, a mis familiares?
Lo siento, ellos nunca te pertenecieron; eran del camino.
¿Traes a mi mujer y a mis hijos?
Ellos nunca te pertenecieron; eran de tu corazón.
¿Traes mi cuerpo?
Nunca te perteneció; ese era del polvo.
Entonces traes mi alma?
¡No!; Esa es mía.
Entonces el hombre, lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta, y al abrirla, se dio cuenta que estaba vacía.....Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre dijo:
¿Nunca tuve nada?
Así es. Cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos. ¡¡La vida es solo un momento... !! ¡¡¡Un momento solo tuyo!!! Por eso, mientras estés a tiempo, disfrútalo en su totalidad. Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga.... ¡Vive el ahora!. ¡¡¡Vive tu vida...!!! Y no te olvides de SER FELIZ; es lo único que realmente vale la pena! Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí ¡ NO TE LLEVAS NADA! Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con alguien que no tiene tiempo para ti.
Regala esta hermosa reflexión a todos los que quieras en este mundo y disfruta cada segundo que vivas. Eso es lo que te vas a llevar.

sábado, 23 de marzo de 2013

Frases célebres de mis hijos (XIV)



Mientras hacen el mii (muñequito de la wii que representa al jugador) para su primo, les digo que se lo hagan muy guapo. Jaime contesta: “Sí, porque Rafael tiene una cara muy guapa, como la de los ángeles”.

Jesús, “Mamá, ¿se pueden tener moluscos en el cuerpo?” “Que yo sepa, no, salvo las ballenas” “Pues fulanita tiene moluscos en el brazo” “Serán hongos, cariño” “Pues ella dijo moluscos” (Y… sí, eran moluscos, cuidado con las piscinas…tienen mucha vida)

Jesús, oyendo la radio que está encendida antes de cenar: “Vaya, ya decía yo que no había oído hablar de la crisis en todo el día”.

Jesús, cuando me paso el cepillo de dientes por la lengua: “Mamá, ¿Por qué te ha dado una ahorcada?”

Jaime después de ver al bebé de unos amigos en Bilbao: en el coche de vuelta ya empezó a preguntar cuándo volvíamos. Le dije que su muñeco Opi se iba a poner celoso: "Quiero mucho a mis muñecos y a Mateo. Me gustaría que Mateo fuese uno de mis muñecos".

Jesús, quejándose porque no le había dado tiempo de hacer un experimento: “Claro, es que cuando termino los deberes,  tengo que ver Kun Fu Panda”

domingo, 3 de marzo de 2013

Marzo de 2013: estado de la cuestión

Playa de Comillas

Hoy hace dos años que empecé a encontrarme mal. En aquella época, cuando por fin me derivaron a un especialista, me dijeron, por otros casos que habían visto, que el proceso solía durar dos años, aunque no se volvía a recuperar la calidad de vida que tenías antes. También han llegado a mis oídos historias similares. Claro, que en Valdecilla, como no pueden hacer más, me han dado el alta, así que como hagan con todos los casos como conmigo, en realidad, no saben qué ocurre después.

El 28 de febrero se celebra el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Cuando oigo y veo la expresión enfermedades raras, me cuesta incluirme en el grupo, no sé si porque no me considero tan grave como algunos casos o porque me resisto a aceptar que tengo una.

Al recordar detalles concretos de hace un año o dos (mareos, náuseas, sueños interminables, pérdida de peso...), esas etapas parecen superadas, pero mi cuerpo sigue sin "chutar"... Me canso menos y que me repongo antes, pero me sigo cansando y sigo sin poder hacer esfuerzos: excursiones, bailar, nadar, subir escaleras y cuestas... cualquier tarea que requiera una actividad o resistencia física, o varias seguidas. Aun así, me gustaría contar lo que he avanzado, y lo que he descubierto en este tiempo por si mi experiencia sirve de ayuda a alguien.

Lo fundamental es controlar la actividad: intentar que sea siempre más o menos la misma, ni demasiada, ni demasiado poca (cuando estoy varias horas inmovilizada siento el mismo agotamiento en las piernas que cuando hago un esfuerzo); sobre todo, respetar los descansos, y controlar el estrés. Cosas que creo que a mí me han ayudado:
  • La adaptación en el trabajo. Este curso estoy trabajando gracias a que me concedieron una comisión de servicios en otro centro. No me tengo que desplazar fuera de la ciudad, tengo sólo dos grupos con pocos alumnos, no cambio de aula ni cargo con pesos, y, además, pedí una reducción de jornada de un tercio de mi horario. Cuando llego a casa, esté cansada o no, me tumbo un rato. Después de comer, también.
  • Cambiar hábitos: la noche antes me ducho, preparo mi ropa y la de los niños, los tentempiés, todo lo del desayuno, no veo nada de tele, me intento acostar pronto... Por la mañana, me levanto a las siete (salgo de casa a las ocho y diez más o menos): hago diez minutos de meditación, desayuno (hay días que me hago un huevo revuelto), me arreglo, me pinto (me he obligado desde que volví a trabajar; antes, no podía porque estaba demasiado cansada, pero ahora me deprime verme las ojeras hasta la nuca), despierto a los niños...
  • La alimentación. Lo más importante: incluir proteínas y vitamina C en TODAS las comidas, porque, como explica Ana Mª Lajusticia, no se almacenan en nuestro cuerpo, por lo que si llevas horas sin ingerirlas, se cogen las reservas de los huesos. Tomo un complemento de magnesio, además de alga spirulina porque tiene proteínas que van directamente al músculo. A media mañana, suelo comer frutos secos y chocolate de 70%. Tomo almendras crudas con piel porque siempre he padecido de cefaleas tensionales; hace muchos años, me lo recomendaron porque se supone que la almendra cruda libera "no sé qué sustancia" que combate el dolor. El año pasado, cuando me obligaron a volver a trabajar, se me cronificaron las migrañas, y la neuróloga me puso un tratamiento; estoy mejor, y ya lo he dejado, pero me sigue doliendo de vez en cuando, así que retomé las almendras para evitar los analgésicos (la vez anterior tomaba mucho paracetamol; la neuróloga me explicó que el cuerpo se acostumbra, y te lo pide a través del dolor de cabeza, como el hambre) El otro día, he descubierto que el rooibos tiene magnesio y vitamina C, y yo suelo beberlo.
  • El ejercicio controlado. Voy dos días a la semana a un estudio de pilates con una monitora que me programa ejercicios personalizados. Los hago en una plataforma vibratoria que te trabaja los músculos sin necesidad de tanto esfuerzo. En varias ocasiones, como iba respondiendo bien, la monitora ha aumentado la exigencia, pero, mi cuerpo se ha resentido, y hemos tenido que volver a empezar desde cero. Noto que me viene muy bien, pero que no puedo llegar a hacer lo que una persona "normal".
  • La meditación, que me ayuda a aceptar, a controlar el estrés y, en consecuencia, el sistema inmunológico.


martes, 19 de febrero de 2013

Leer: obligar o no obligar, he ahí la cuestión (III)

Jesús, con gafas prestadas, leyendo un libro de la serie Lobito aprende a ser malo


Creo que obligar a los niños a leer hace que se alejen de la lectura. Entonces, ¿cómo conseguir que se acerquen si no quieren? Pues intentándolo una y otra vez de mil maneras, y, sobre todo, leyendo con ellos libros atractivos, como hacíamos de pequeños, pero presentándoselo como algo lúdico, un momento para compartir complicidad. Es muy importante crear la rutina de ir a la biblioteca, recorrerla, sacar mil libros, que los ojeen, que elijan los que más les gusten de mil tipos diferentes: naturaleza, animales, países, novelas, deporte, astronomía, teatro, poesía, humor, adivinanzas, tebeos...

Ojead tebeos con ellos para ver cuáles les pueden gustar más. A Jesús le encantan los de Los Pitufos, Astérix, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, El guerrero del antifaz, Vámpir... Yo negocio con Jesús que si lee tebeos, tiene que alternar con otro tipo de libros.

Y, sobre todo, no obligar. Si vuestros hijos no quieren leer, es mejor priorizar un plan de atracción, y si lográis avances, entonces que lean, como me recomendaron en la Universidad de Padres, dos párrafos todos los días dos veces seguidas, sin interrumpirles ni corregirles hasta el final, y alabando lo que hacen bien. Pero me parece más importante atraerlos hacia la lectura que insistir en que lean bien.

Entiendo que si se lo mandan, tienen que hacer lo del cole, pero creo que esa es la razón por la que algunos niños no quieren leer, porque lo asocian con algo obligatorio.

Jesús devora libros y tebeos, pero agradezco que nunca le han mandado demasiadas obligaciones al respecto en el cole, o si le mandaban llevarse libros, no le obligaban a hacer ficha hasta segundo de Primaria. Estas Navidades, trajo un libro con una ficha. El primer sábado sacó seis libros de la biblioteca: tres cómics de los Pitufos y tres libros "serios", pues, a mitad de la semana siguiente, o antes, ya los había terminado, junto con un libro gordísimo (395 pág.) de El pequeño Nicolás que le traje yo del instituto, y que llevaba por la mitad. ¿Qué libro leyó el último y casi lo tuve que obligar? ¡El que se trajo del colegio! que tenía 38 páginas, letra enorme y muchísimos dibujos, y del que tenía que hacer ficha.

Yo misma, si tengo que leerme un libro por obligación (y creedme que he leído unos cuantos), no lo hago con el mismo entusiasmo, aunque me guste. Algo tiene lo obligatorio...

Jesús hace mejor las fichas este curso porque, en lugar de contar todo el argumento, se lo dividen en: 
protagonista, lugar, qué ocurre, cómo termina, y, por último, la opinión personal.

La siguiente reflexión sería para los docentes, cómo trabajar la lectura en clase. Lo dejaré para una futura entrada.

Entradas anteriores:
Lectura I
Lectura II

domingo, 17 de febrero de 2013

¡Nuestras primeras galletas!



Hace mucho que quería hacer unas galletas con los niños, pero no me atrevía, creí que era más difícil. Mientras moldeábamos las galletas, Jesús decía riendo: "¡Mamá, qué divertido es esto!"

Conseguí esta receta en la red, y me lancé:

  • 100 ml de aceite de oliva
  • 100 gr de azúcar
  • 220 de harina
  • 1 huevo
  • 2 sobres de azúcar vainillado
  • 8 gr de levadura (medio sobre)
  • ralladura de medio limón
  • pizca de sal
  • para poner por encima: avena, semillas de amapola y coco

NOTA: también se pueden hacer añadiendo una cucharadita de canela y la ralladura de limón entera, quitando la vainilla, ¡y salen riquísimas!

Precalentamos el horno a 180º durante 10 minutos.
Batimos el azúcar con el huevo un par de minutos más o menos y vamos añadiendo el aceite, el azúcar vainillado, la ralladura, la sal y por último la harina tamizada con la levadura. Nos saldrá una pasta algo pegajosa así que para dar forma a las galletas, bolitas no muy grandes, nos pasamos las manos por un poco de harina. Las ponemos sobre papel vegetal, aplastándolas un poco y por encima se echa en unas la avena, en otras el coco y en el resto, las semillas de amapola (entran todas en una bandeja de horno, pero no las pongáis muy juntas porque crecen) Las tenemos a 180º unos 12 minutos.

NOTA: si tenéis turbo en el horno y queréis meter dos bandejas en el horno, lo hacéis a la misma temperatura (180º) unos 9-10 minutos.





viernes, 15 de febrero de 2013

El tiempo y la eternidad


S+Andr%C3%A9s+Arroyo+%28Palencia%29+claustro+3+-jul%2708


El tiempo no es sino el arroyo en el que voy a pescar. Bebo en él, pero mientras bebo, veo el fondo arenoso y advierto lo poco somero que es. Su delgada corriente se desliza, pero la eternidad permanece. Querría beber en lo profundo, pescar en el cielo, cuyo fondo está empedrado de estrellas.
THOREAU, Walden

Jon Kabat-Zinn, Mindfulness en la vida cotidiana