viernes, 30 de octubre de 2015

Un relato propio


LUNES SINIESTRO

Nacho 
La idea le empezó a rondar cuando vio por primera vez aquel anuncio en  la televisión. Era el coche perfecto para él, con todas las prestaciones que buscaba. Desde que se le metió en la cabeza, no paraba de encontrar pegas a su coche actual. Al montarse, al maniobrar, al acelerar, al frenar, al llevar a la familia… Ya era insuficiente para él, y cualquier día le daba un disgusto. Los tiempos han cambiado, no es como antiguamente que tirabas con el coche hasta que reventaba. Además, ahora con esto de la electrónica y la obsolescencia programada ya no se hacen coches como los de antes. Mira a los americanos, lo cambian cada poco tiempo, y son la primera potencia mundial… Por algo será.

En su cabeza, construía múltiples razones que argumentaba con brillantez en cuanto le surgía la ocasión ante sus compañeros de trabajo o sus amigos, y ante su mujer. Ella ya se iba haciendo a la idea de que algún día tendrían que comprar uno nuevo, era inevitable. Con los niños, contaba los vehículos de ese modelo que veían por la calle, y comentaban qué color les gustaba más. Había buscado información y opiniones en la red que le hacían reafirmarse en su buen criterio y guardaba con mimo todos los enlaces y ofertas especiales esperando la gran oportunidad. 

Luego, llegó el anuncio de radio de la nueva campaña. Un padre de familia, con gran aplomo y seguridad, le recuerda todas las mañanas, entre las noticias locales y nacionales, mientras se afeita, que hay uno a su disposición en el concesionario más próximo. Esa misma mañana lo ha vuelto a escuchar, y con la musiquilla fresca en su memoria, se despide de Viqui y de los niños, y coge la cartera junto con las llaves del viejo Fiat para acudir al trabajo. Como cada día a esas horas, un lunes más, una semana más.

Carmen 
No puede creerlo. Ella se había encargado de todo: de comparar seguros, de indagar en unas y otras compañías, bien por teléfono o en persona, de anular el antiguo seguro… A él le había hecho un pequeño encargo, muy fácil: mandar el número de cuenta a la nueva compañía. No era tan complicado. Pues no, no sabe qué demonios ha sido más importante que eso para que Ricardo lo olvide, hasta le había dejado un recibo con el número de cuenta.  A ver qué hacía ahora, porque ya había expirado el contrato anterior, así que estaban sin seguro, y a ella no le quedaba más remedio que coger el coche; tenía que acudir a esa cita en el hospital, y luego ir al trabajo y hacer la compra a la salida. Necesitaba el coche sin remedio; no iba a tener tan mala suerte de que la parasen justo ese día ni de darse un golpe.

Parece que lo hace para fastidiarla, como aquella vez que olvidó recoger la tarta por el primer cumpleaños de Andrés. Ella había ido a la pastelería, la había elegido, la había pagado, él sólo tenía que recogerla… pues llegó a casa sin la tarta. ¡Vaya decepción se podía haber llevado el chiquillo! Menos mal que todavía no se enteraba. Y luego con decir que ella es una exagerada, y que no es para tanto, cree que lo arregla todo. Sólo lo pone peor. Le entra una impotencia por dentro que parece que va a estallar. ¿Por qué no puede poner un poco más de atención? No es tan difícil, ella lo hace. Él, con su bicicleta, sus plantas y sus puzles tiene bastante, tanto que parece que no le cabe otra cosa en la cabeza. Si fuese algo para su dichosa bicicleta no se le habría olvidado. Parece que quiere más a ese trasto que a su propia familia. ¿O es que el seguro del coche no es importante? Fijo que ni se acuerda de que ella va al médico, con lo molesta que ha estado con los dolores de hombro; tiene la cita desde hace tiempo. Ya verás, ¿a que no le pregunta nada?; pues no se lo piensa recordar. Sin embargo, ella bien que se preocupó cuando él se cayó de la bici y se dio aquel golpetazo en las costillas. Bien que le ponía calor, y frío, pomada, lo que hiciera falta. Es un desagradecido, nunca le pregunta qué tal está.

Los pensamientos de Carmen dan vueltas uno tras otro como un torbellino en su cabeza desde que cerró la puerta de casa. Al llegar al coche, está tan alterada que no encuentra la llave, lo que faltaba, ¿a que encima se la ha llevado él? ¿Es que es tonto o qué? ¿Es que además de no pagar el seguro no sabe que ella coge todos los días el coche? Pues claro que lo sabe, pero, no se preocupa más que de lo que le interesa. Busca en el bolso, en todos los bolsillos y rincones, en la chaqueta, en la cartera; nada, ¿a que se la ha llevado? Y ahora, ¿qué va a hacer? ¿Cómo va a llegar al médico? ¿Y si pierde la cita? ¿Cómo va luego al trabajo y a la compra? No tienen nada para cenar. Ya va a llamarle por teléfono para cantarle las cuarenta, pero, al meter la mano en el bolsillo del pantalón para coger el móvil, toca algo frío y redondeado… ¡la llave! Puf, menos mal.

Le tiembla el pulso, y tiene la boca seca. Con tanta tontería se le va a hacer tarde, y todavía tiene que aparcar, con lo mal que se aparca en el hospital… Abre la puerta, y se monta a la vez que arroja el bolso al asiento del copiloto. Mete la llave en el contacto y arranca; sus manos se aferran al volante, e intenta respirar profundamente para liberar tensión; se le escapa una risa nerviosa… ¡vaya comienzo de semana! De repente, una idea se hace paso en la cabeza, ¡no ha cogido las bolsas de la compra!, ni la de los congelados, ¡tiene que subir a por ellas! Pone punto muerto y se dispone a salir… ¿y las llaves de casa? Las busca desesperadamente en la selva interior del bolso. Bueno, venga, sube rápido, y coge las bolsas, no es para tanto. Es un momento; total, en las consultas siempre van con retraso, sólo falta que por una vez sean puntuales...

Sale del coche con el bolso en el hombro y las llaves en la mano; corre hacia el portal, es un minuto, no tarda nada, el tiempo que le cueste coger el ascensor.

El Opel
Nacho sale del portal silbando la canción del anuncio de la radio a la vez que balancea la cartera y menea la cabeza animosamente. Ve el Fiat verde esperándole en el aparcamiento, fiel a su cita de cada mañana, como todas las semanas. La finca es rectangular y está situada en la parte baja de una zona residencial, a los pies de otras urbanizaciones similares a la suya. 

Carmen aparca siempre su Opel en la rampa que baja desde la casa hacia el jardín comunitario. 
Cuando ella se apea y echa a correr, el vehículo empieza a rodar cuesta abajo; primero despacito, sin apenas hacer ruido, pero, a medida que desciende, va cogiendo velocidad. El coche atraviesa el jardín, rueda por encima del césped y choca contra el muro que separa las fincas vecinas. El muro no lo detiene, sino que se derrumba a causa del golpe, y, como en una película de acción, el Opel vuela tres metros hasta que cae, con todo el peso de su chasis y de su chapa, sobre un Fiat verde aparcado abajo.

Nacho y Carmen
Nacho deja de silbar, el baile de su cartera se detiene… Levanta la vista con incredulidad. ¿Qué es eso que baja por el jardín de los vecinos? ¿Es un coche? ¿Pero cómo es posible? ¿En qué demonios estará pensando el conductor? ¿Estará borracho? ¿Le habrá dado algo? Pero… ¡si no hay conductor! El coche choca contra el muro que separa las dos fincas, lo rompe, y cae… El techo de su Fiat se hunde bajo la bala de chapa y los ladrillos del muro. ¡Oh, no…! ¡Qué mala suerte! ¡Ya es casualidad! Inmediatamente, una idea se abre paso en su cabeza. Mala suerte, buena suerte… ¿Acaso no estaba esperando esa oportunidad? No puede reprimir una sonrisilla maliciosa cuando piensa en el dinero que se va ahorrar gracias al siniestro.

A Carmen le bombea la sangre en los oídos cuando alcanza el portal. Algo le hace detener la llave en el aire. Recuerda cómo ha encajado la palanca en punto muerto, pero no recuerda haber tirado del freno de mano. Se gira rápidamente. El Opel está rodando ya por el jardín. Echa a correr cuesta abajo; llega justo a tiempo para ver cómo el utilitario se precipita hacia abajo a través del muro. Cae sobre sus rodillas sobre el césped, a duras penas sujetando el bolso; hunde la cabeza entre las manos… ¡Oh, no! ¿Cómo ha podido ser tan torpe?

Un golpe de ira le sube por dentro; se incorpora con la mirada endurecida… ¡Maldita sea! La culpa de todo la tiene Ricardo. Si hubiera pagado el seguro, no habría ocurrido…

Esta vez, le invade el pánico, que se refleja en su rostro. ¡Oh, no! ¡El seguro!

(Inspirado en una noticia del periódico)

jueves, 22 de octubre de 2015

Bruxismo y cefaleas


El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes, con distintos grados de intensidad y generalmente de forma inconsciente. Por experiencia personal, la tensión a la que se somete el cuerpo mediante esta costumbre puede causar no sólo dolor en la mandíbula, sino también en el oído y en toda la cabeza, e incluso en hombros, cuello y espalda, tal y como se aprecia en el dibujo con las zonas coloreadas en rojo.


Comparto unos ejercicios que he encontrado en la red para aliviar la tensión de la mandíbula. Además de usar una férula de descarga (para prevenir el desgaste del esmalte dental; no impide que aprietes), conviene hacerlos varias veces al día, especialmente al levantarse y antes de acostarse.

Existe un truco para relajar la mandíbula cuando uno es consciente de que está apretando pero no sabe cómo "soltarla", que es colocar la punta de la lengua en el paladar, justo detrás de los dientes.


Estos son los ejercicios que más me gustan:




  1. Con las yemas de los dedos masajear circularmente, de forma suave y lenta la musculatura situada por encima del ángulo de la mandíbula (1 minuto como mínimo).
  2. Con los pulpejos de los dedos índice, corazón y anular, realizar una suave presión en la misma musculatura, situada aproximadamente un dedo por debajo del hueso del pómulo. Si se notan zonas de mayor tensión o especialmente dolorosas al tacto, presionar sobre ellas muy suavemente (1 minuto como mínimo).
  3. El mismo ejercicio anterior, solo que se colocan los dedos índice y corazón por debajo de la sien, ligeramente más arriba del hueso del pómulo (1 minuto como mínimo).
  4. Colocar los índices sobre los molares inferiores. La boca se debe mantener ligeramente entreabierta, de forma cómoda y relajada. Se realiza una contracción suave de 3 a 5 segundos intentando cerrar la boca mientras los índices resisten la contracción. Cuando cesa la contracción, con los índices se empuja suavemente el maxilar inferior hacia los pies. Mantener unos 30 segundos o más, o hasta que se note la relajación completa de la mandíbula. Repetir tantas veces como se quiera.
Yo, además, añado este otro (hay más en las fuentes de abajo):

La meta de este ejercicio es reducir las molestias de la mandíbula, equilibrando los músculos que abren la boca, cuando la sientes trabada.
Para eso, debes abrir la boca lentamente evitando que la mandíbula se desvié a los lados.

  • Abre la boca lentamente pero sin llegar a un punto en donde te duela.
  • Haz la mandíbula hacia adelante lo más que puedas.
  • Cierra lentamente la boca.
  • Finalmente retrae la mandíbula hacia atrás lo más posible.
Repeticiones :10 veces

Solamente se debe haber movimiento hacia adelante y hacia atrás y no debería moverse hacia los lados.

Y se puede terminar con este:


Colocación del cuerpo

  • Nos sentamos en una silla, erguidos, apoyando toda la espalda en el respaldo. Debemos de estar cómodos.
  • La cabeza la colocamos en posición neutral, mirada al frente.
  • Colocamos las manos en la cara, una a cada lado, en las mejillas. El dedo índice y corazón justo a 0,5cm por delante de la oreja. Es decir, encima de la articulación de la mandíbula. Y el resto de los dedos en la cara, donde caigan los dedos. Los dedos están entre la oreja y la nariz y por debajo de los ojos.
  • Los codos están flexionados y pegados al cuerpo.
  • Durante todo el ejercicio vamos a dejar la boca entre abierta, procurando dejar la mandíbula relajada, con sensación de descuelgue. Ni con esfuerzo de cerrar ni con esfuerzo de abrir.


Consideraciones

  • Los dedos y las manos se van a quedar durante todo el ejercicio en el mismo sitio, no va a ser un deslizamiento de las manos sobre el tejido de la cara hacia abajo.
  • Las manos van a estar sin tensión y los dedos también.
  • La fuerza va a venir de la tracción suave de los codos hacia los pies.


Procedimiento

  • Cierro los ojos.
  • En un primer tiempo: Una vez que tengo mis manos colocadas en la cara, ejerzo una presión suave y ligera de las manos sobre la cara, acoplando mis manos a los tejidos, como si las manos fueran mantequilla que se funden con la piel de la cara. Así profundizo en el tejido. Mantengo constante esta presión suave (imagina que estás sosteniendo a un bebé, presionamos con ese cuidado y afecto). Cuando ya tengo la sensación de acople- fusión mano- piel de la cara, continuo con el siguiente paso.
  • En un segundo tiempo: Con mis brazos y codos pegados al cuerpo, muy lentamente tracciono suavemente de los codos hacia los pies. Mantengo constante esta tracción. He de notar como las manos traccionan de la piel y tejidos más profundos de la cara hacia abajo. La sensación tiene que ser agradable.
  • Y ahora dejo que actúe el factor tiempo. Visualizo (ojos cerrados), siento como mi mandíbula se va descolgando, se relaja, los tejidos se derriten, se van destensando. Imagino como agua caliente corre por mi cara y va derritiendo las tensiones, diluye las preocupaciones, va alargando y flexibilizando los músculos de la mandíbula y cara. Sentimos como la mandíbula se libera del estrés y permitimos tener una mandíbula libre, de movimiento fluido y fácil.
Duración 

Entre 3 y 5 minutos.


Recomendaciones

  • Para los casos de tensión de mandíbula severos se recomienda hacer este ejercicio cada 2 horas.
  • Y para los casos de tensión de mandíbula moderada hacer 3 veces al día.
  • Este ejercicio se realiza sentado porque aprovechamos el efecto de la gravedad para tracionar de los codos hacia los pies. No hacemos ni de pie ni tumbados boca arriba.
  • Podemos hacer el ejercicio escuchando una canción que nos relaja y libera de las tensiones.
FUENTES:

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Estoy y no estoy


Hace mucho que no publico nada, pero sigo aquí. Debe de ser que últimamente no tengo tanto que contar o que compartir, además de que he estado sin Internet y sin ordenador durante el verano, por encontrarme cerca de la playa que aparece en la foto. No se puede tener todo...

De todas formas, como me encargo de actualizar periódicamente el blog del Teléfono de la Esperanza, allí sí que publico contenidos que me gustan o me parecen útiles.

Podéis verlos pinchando en la foto (cuyo mensaje es un deseo más que una realidad, jejeje...) En la barra de la derecha, debajo del título de Esperanza verde y azul, se actualizan periódicamente los enlaces de cada entrada .


miércoles, 2 de abril de 2014

Niños con discapacidad


Hace poco, con motivo del Día Internacional del Síndrome de Down, envié a mis conocidos un vídeo que me pareció precioso.


Alguien me sorprendió con la siguiente respuesta:

Hay veces que un aborto es necesario por la salud de la madre. Y ninguna madre tiene el corazón tan duro como para no sufrir con ello. Anuncios como este son crueles para gente que ha tenido que tomar una decisión que no se la deseo a nadie.

Aparte de algo engañosos. La calidad de vida media de un Down no se corresponde con lo que sale en el anuncio. Hay muchos grados de discapacidad, y niños que sólo nacen para sufrir, algo muy injusto que no sale en los anuncios antiabortistas. No todo es tan "normal".

Al ver este vídeo yo no había pensado en el aborto, ni se me había ocurrido que fuese antiabortista. No lo envié con esa  intención. 

Cuando lo vi, me emocioné mucho porque tuve muy presente un caso cercano a nosotros. Tener un hijo así es un drama, sí, y un sacrificio, pero también una superación para todos.

Además, al ver el vídeo, pensé que yo antes tenía reparos para tratar a chicos con discapacidad, porque no sabía cómo hacerlo, porque tenía el prejuicio social de que hay que sentir lástima de ellos, pero he aprendido que no es así, y que necesitan y dan cariño como todo el mundo, que no hay que tratarlos de forma muy diferente a otras personas (sin olvidar que son diferentes).

Hace poco el padre de un niño con otro tipo de discapacidad me dijo algo que me hizo reflexionar. Fue hablando de un chico Asperger que no se relaciona con nadie en su centro educativo; al principio de curso, una compañera lo intentó, pero él no le hizo caso. El padre citado me comentó que no hay que cansarse de acercarnos a ellos aunque no nos hagan caso, que, seguramente, si esa chica siguiese  insistiendo, a la larga, entablaría una relación con él, pero que rendimos enseguida (¿habéis visto el corto de Cuerdas?). Creemos que están solos porque quieren; por lo tanto, no nos acercamos a ellos; por lo tanto, siguen estando solos.

La integración es fundamental para que todos estos niños puedan tener referencias positivas de niños sin discapacidad que les ayuden a superarse a sí mismos.

Cada uno ve la realidad desde su punto de vista, como el cuento de los tres ciegos que tocaban al elefante y no se ponían de acuerdo en qué era lo que habían tocado. La realidad nunca es lo que pensamos, es el compendio de distintos ángulos. Siempre me resulta curioso comprobar las distintas formas que tenemos las personas de contemplar una misma realidad. Yo no lo había visto desde el punto de vista de mi amigo, y me abrió un nuevo ángulo.

viernes, 28 de marzo de 2014

Más allá del peso

wishbone+spiral

Este documental brasileño es estremecedor por los casos que se pueden ver, y por la sociedad que representa. Puede que en Europa no haya casos tan alarmantes como los que presenta, ni la publicidad sea tan agresiva, pero el problema también existe. Como afirma Carlos González, en Mi niño no me come, el problema de la sociedad industrializada no es la desnutrición, sino la obesidad infantil. Uno de los médicos nos recuerda que está demostrado que la obesidad es proporcional al número de horas que los niños pasan delante del televisor. 

Las opiniones e informaciones relevantes de nutricionistas, cocineros, cardiólogos, psiquiatras, profesores… son esclarecedoras. Se denuncia el papel de la publicidad, de los padres y de los colegios en esta epidemia. Lo recomiendo encarecidamente, incluso para verlo con los niños explicándoselo. A mis hijos les impresionó. "¿Cómo puede una madre rellenar el biberón con coca-cola a su bebé?", me decía Jesús (9 años) Las imágenes con las equivalencias de azúcar y grasa de los diferentes refrescos, zumos y snacks son sobrecogedoras, así como los tiempos equivalentes en ejercicio para eliminarlos. No se trata de prohibirlos, pero sí que sepan que son algo excepcional, no habitual, y menos en el hogar.

Saber que cada vez que permitimos que se tomen una bolsa de patatas fritas, les estamos aportando 750 calorías (es decir que necesitarán casi dos horas de ejercicio intenso para quemarlas) es primordial. Y que no es lo mismo ingerir calorías de unos alimentos que de otros. 

Hay de fondo un uso totalmente inmoral de la publicidad para atraer a los niños hacia este tipo de alimentación insana e innecesaria, mediante juguetes. Los anuncios que los promocionan asocian  los productos con felicidad, salud, diversión, éxito social... Dice la madre de una de las niñas, que trabajó un tiempo para McDonalds: “Me sentía como si estuviese trabajando para un traficante de drogas o de armas” La determinación de esta niña para adelgazar emociona, cómo explica con gran madurez que antes pedía ir a establecimientos de comida rápida, pero que ahora cuando ve a gente comer allí le da asco, porque le apena pensar que esas personas puedan ponerse enfermas.

Casos de niños con colesterol, hipertensión, diabetes, que se cansan al correr, que no pueden hacer ejercicio, o, el más extremo, el de la niña que estuvo ingresada por una trombosis. Hay un niño con la tensión alta que cambiaba su material escolar por bolsas de patatas.

Reproduzco lo que me dijo mi amiga Judith (gracias por proporcionarme contenido para mi blog, jeje) después de verlo:

Lo importante es el día a día, que sencillamente cuando abran la nevera encuentren alimentos frescos, que tengan que hacer el esfuerzo de preparar un bocadillo, pelar o cortar una fruta. Que entiendan que comer exige una mínima preparación. Y que no haya tentaciones,  de las que se comen sin pensar: refrescos, patatas, palomitas de microondas, galletas, natillas, bollería industrial…

De ese modo, comer implica un pequeño esfuerzo y un ritual. Es más difícil comer por inercia si tienes que preparar y recoger después.

Como dice una de las científicas que interviene en el documental, comer es lo único que hacemos todos los seres humanos y que además hacemos (con suerte) varias veces al día.  Quizás hay días que no leemos o que no hacemos ninguna suma, pero comer seguro que comemos. Y además lo que comemos y cómo lo comemos condiciona totalmente nuestra salud. ¿Cómo no va a ser más importante entonces enseñar  a comer bien a nuestros hijos que las matemáticas o la lectura?

Está claro que estos primeros años también son primordiales en esto. Si educamos el paladar correctamente, lo educamos para toda la vida. Pero si se acostumbra a alimentos ricos en grasa, sal y azúcar, toda la vida tendrán que luchar con esa tendencia, y es una batalla perdida de antemano.



sábado, 22 de marzo de 2014

Un gesto de amistad

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Un grupo de amigas y familiares de una mujer con cáncer de mama, decide raparse la cabeza para solidarizarse con ella, y darle una emocionante sorpresa.

Impresiona ver cómo mujeres guapas, con hermosas melenas, más o menos cortas o largas, eligen voluntariamente quedarse sin pelo, cómo pierden ante el espejo una seña de identidad tan importante en una mujer.

Esto es lo que me comentó mi amiga Judith, cuando vio el vídeo, y quien tuvo que pasar por la experiencia de quedarse sin pelo cuando era joven:

Pues a mí me parece un hermoso gesto, y creo que, como dice una de ellas, las que más han aprendido con él son las amigas. Es muy reconfortante para la mujer que recibe el regalo, pero todas ellas están guapísimas después, en todas ellas se aprecia su mirada y su sonrisa.

Las mujeres creemos erróneamente que nuestra belleza depende de cosas que no tienen nada que ver con ella. Cuando me raparon la cabeza con 19 años, me ofrecieron peluca, pero era temporal (unos 4 meses hasta que pudiese ir con la cabeza descubierta y el pelo al cero), y me gustaban los gorros así que lo descarté. También me dijeron que en mi caso podían rapar sólo una parte, y tratar de disimular con la otra.

Opté por tener la cabeza totalmente rapada, pero no quería verme en el espejo con ese aspecto. Uno de mis tíos, me miró y me dijo que me equivocaba, que estaba preciosa porque destacaban mis ojos y mi sonrisa, y que eso reflejaba mucho más quién era que el  pelo. Y le hice caso. Fui a verme al espejo del hospital y realmente me vi guapa, distinta, claro, pero era yo misma, era como si sólo quedase la esencia de mi cara. Y me gustó.

Así veo hoy a todas las mujeres que llevan la cabeza totalmente rapada, muy guapas.  Nada nos impide apreciar la esencia de su belleza.



Anything for love ... from Albert Bredenhann on Vimeo.

sábado, 1 de marzo de 2014

Alimentos inflamatorios y antiinflamatorios

alimentos ricos en omega 3

Hace poco, una de mis amigas me comentó que había leído un artículo sobre alimentos inflamatorios y que se había acordado de mí. A los pocos días, otra persona me contó que había oído que la cúrcuma era buena para el Síndrome de Fatiga Crónica. Efectivamente, encontré en Internet más personas que la aconsejan porque esta especia es un buen antiinflamatorio natural. También investigué sobre otros alimentos, y estoy observando cómo me encuentro según lo que como.

Puede que efectivamente, los fines de semana, que aumento la ingestión de carbohidratos (patatas, arroz, pasta, dulces...) me encuentro más hinchada, siento pinchazos en la planta de los pies al levantarme de la cama, y los lunes estoy especialmente cansada.

No es que vaya a dejar de tomarlos, pero, sí que estoy intentando controlarlos o combinarlos con otros alimentos que los compensen.  Además, he recuperado unas cápsulas de Omega-3 que me había mandado el médico y que tomé un par de meses, y he comprado la cúrcuma. También me he cambiado al pan integral.

Transcribo a continuación la información que he encontrado, y que me ha sido útil, por si le sirve a alguien más.

La inflamación

La inflamación es un proceso de natural del organismo para protegerlo de sustancias extrañas, golpes, infecciones, virus, etc.

En algunos casos el sistema inmune crea inflamación aunque no haya ningún ataque externo. Pero la inflamación no siempre nos beneficia, puede tener poder destructivo.

Existe otro tipo, la inflamación crónica, en donde el sistema inmune ataca los tejidos sanos, como en los casos de diabetes tipo 1, artritis reumatoide, lupus, etc.

La inflamación crónica también juega un papel importante en enfermedades coronarias, Alzheimer, Párkinson, enfermedades relacionadas con la edad e incluso en el cáncer.


Cada vez que comemos algún carbohidrato, un tipo de azúcar, el cuerpo libera insulina del páncreas para almacenarlo en los músculos (si los ejercitamos, los azúcares van a los músculos) o como grasa. Demasiados carbohidratos en la sangre son identificados por el cuerpo como tóxicos e intenta eliminarlos lo antes posible.

Para esto, el páncreas segrega cantidades adicionales de insulina (hiperinsulinemia), y demasiada insulina produce inflamación. La conclusión es que cada vez que ingerimos cualquier tipo de azúcar podemos estar contribuyendo a la inflamación crónica.

Por otra parte, los carbohidratos como granos y aceites de granos, tan utilizados en alimentación, contienen abundancia de grasas omega-6. El cuerpo necesita ciertas pequeñas cantidades de grasa omega-6 para permanecer saludable, pero las cantidades que encontramos en las dietas modernas pueden ser 20 a 50 veces más altas de las necesarias.

El resultado es que se crea un gran desequilibrio entre la proporción de grasas omega-6 y omega-3. La proporción ideal es cercana a 1/1 y cuando ésta se altera se declara la inflamación crónica.

La inflamación acelera el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas con la vejez. Además, favorece la aparición de enfermedades como la obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer de próstata, cáncer de pecho, artritis, Alzhéimer, demencia, depresión, baja testosterona, enfermedades del corazón, etc.

Si vives en un país desarrollado, tu alimentación se basa sobre todo en los hidratos de carbono y consumes abundante comida enlatada o precocinada, tienes sobrepeso y siempre estás cansada, tienes síntomas de inflamación crónica.

Dieta antiinflamatoria

Esta dieta actúa en contra de la inflamación crónica, causa de muchas de nuestras enfermedades. La idea es estabilizar el azúcar en la sangre comiendo alimentos de un índice glucémico bajo, carnes de todas las clases (las de pastoreo son altas en omega-3, las alimentadas con granos son altas en omega-6), con grasas saludables, tomando abundantes líquidos y comiendo verduras y frutas de bajo índice glucémico.

La dieta anti inflamatoria proporciona un equilibrio saludable entre grasas omega-6 y omega-3. La gran mayoría de la gente come exceso de grasas omega-6, de las que el cuerpo produce compuestos tipo hormonas, llamados eicosanoides, que provocan inflamación crónica. Las grasas pro inflamatorias omega-6 son principalmente los granos y aceites de granos como los de soja, de girasol, maíz, palma, etc.

Basándose en las investigaciones realizadas sobre los eicosanoides, el Dr. Barry Sears desarrolló su célebre Dieta de la Zona, cuyo objetivo es precisamente mantener al organismo en “la zona”, es decir, con los niveles de insulina estables.

Alimentos pro y anti inflamatorios

Desconfía de los aceites que venden como “cero colesterol” y no son de oliva. La mayoría son hidrogenados y pro inflamatorios. Pero no sólo los aceites, casi todos los alimentos refinados y envasados contienen estas grasas trans (como la de palma hidrogenada), un auténtico veneno para el organismo.

Sin embargo, las grasas omega-3 tienen un efecto anti inflamatorio que contrarresta el producido por los omega-6. Estas grasas (EPA y DHA) se encuentran en los pescados grasos o azules, algunas nueces, la linaza o lino y en algunos aceites como el de oliva o soja (en menor cantidad).

Las grasas omega-3 “activas” tienen origen animal (pescado azul, hígado de bacalao y kril) y contienen EPA y DHA. Los otros aceites omega-3 son de origen vegetal y no contienen EPA y DHA sino una forma “inactiva de omega-3 llamado ALA.

Los alimentos afectan a la inflamación de manera compleja e imprevisible. De acuerdo con el IF Rating System ™, hay algunos alimentos que favorecen los procesos de inflamación y otros que son antiinflamatorios.

El sistema IF Rating™ es sencillo de utilizar para determinar exactamente cómo los alimentos afectan la inflamación en el cuerpo. Alimentos con un grado IF positivo son anti-inflamatorios; los alimentos con grados negativos son inflamatorios. Cuanto más alto es el número, más fuerte es el efecto.

Ejemplo:
* 1 taza de arroz integral tiene un IF de -206 (inflamatorio alto)
* 1/2 taza de leche descremada tiene un IF de -14 (inflamatorio bajo)
* 1 taza de melón tiene un IF de 28 (anti-inflamatorio bajo)
* 1 taza de brocoli al vapor tiene un IF de 110 (anti-inflamatorio alto)

De acuerdo con esto:

Las frutas con valores más altos de FI son el melón, la uva roja, las frambuesas y fresas, y los vegetales que más te ayudan son las zanahorias, el ajo, la cebolla, espinacas y patatas.

Utiliza hierbas aromáticas y especias. La mayoría tienen un alto contenido en fotoquímicos y antioxidantes con propiedades antiinflamatorias. Las mejores son el jengibre, el romero, ajo, orégano, curry y cúrcuma. (PAPERBLOG)

Carbohidratos, ¿los malos de la película?

Todos los carbohidratos actúan en el proceso inflamatorio. En el cuerpo se produce una reacción química entre los azúcares y las proteínas que da como resultado unos compuestos llamados AGEs (advanced glycation end products).

La producción de estos compuestos se puede controlar manteniendo bajos y estables los niveles de azúcar en el cuerpo. Eso significa comer menos pan envasado, patatas fritas, galletas, golosinas, pasteles, bebidas dulces, comidas procesadas y todos los productos hechos con sirope de fructosa de maíz. Todos ellos alimentos altamente procesados.

Los hidratos de carbono no deben eliminarse de la alimentación, lo que resultaría peligroso para la salud (no se puede comer sólo a base de proteínas) pero sí moderar su consumo y escoger sus versiones integrales y darle prioridad a las legumbres.

Alimentos muy saludables

La dieta antiinflamatoria le guiña el ojo a nuestro abuelos, ya que huye de todo lo procesado y envasado, es decir, de los alimentos que pasan por las fábricas. Lo ideal es comer alimentos frescos y cocinarlos de forma sencilla, tomar más frutas y verduras de bajo índice glucémico, como bayas (fresas, frambuesa, moras, etc.), cerezas, manzanas y peras (frutas mediterráneas).

Las frutas más ricas en azúcares, como el plátano o el mango, así como los platos a base de hidratos de carbono, deberíamos tomarlos cuando vayamos a realizar ejercicio físico.

Respecto a las proteínas, lo ideal es que la carne provenga de ganaderías ecológicas o de libre pastoreo, que no haya sido alimentado con piensos. El pescado, sobre todo el azul y grasos como el salmón salvaje (no de piscifactoría), el arenque, la trucha y las sardinas son otra gran fuente de omega-3.

Descubre la carne antiinflamatoria
¿Tomas mucho pollo para evitar ganar peso y tener mejor salud? Pues has de saber que el pollo tiene un alto contenido en ácido araquidónico, y tiene un valor negativo en el factor de inflamación (-14). La carne de cerdo (supongo que se refiera al cerdo ibérico, ¿no?) tiene pocos adeptos entre los deportistas pero el IF es de +13, te alegrará saber que si el cerdo se ha criado al natural, la carne y el jamón contienen ácidos grasos monoinsaturados como el ácido de oliva, menos inflamatorios. (PAPERBLOG)

Las algas, el pescado blanco y el marisco también aportan omega-3, especialmente las algas de la comida japonesa (iziki, wakame, nori, etc.) y las ostras.

Las grasas tampoco deben eliminarse de la dieta, sino buscar aquéllas que sean saludables, como las del aceite de oliva, el aguacate, el pescado o las nueces. Un puñado de frutos secos sin tostar cada día puede resultar excelente para conseguir las grasas necesarias y calmar el hambre entre horas. Las nueces son uno de los pocos alimentos con una buena proporción de ácidos grasos omega-3 y omega-6 de origen vegetal. Otros frutos secos son ricos en ácidos grasos no saturados con efectos antiinflamatorios como la semilla de lino, almendras, avellanas y pistachos.

Cómo combatir la inflamación

- Seguir una dieta baja en carbohidratos y tomarlos integrales.

- Alimentos altos en azúcar: El consumo de alimentos altos en azúcar también se ha relacionado con la inflamación. Los alimentos altos en azúcar como las bebidas (refrescos), tortas y pasteles, etc, deben ser evitados. Una dieta alta en azúcares también promueve el aumento de peso, lo que puede conducir a la obesidad.

- Alimentos Procesados: Estos alimentos contienen ingredientes que simplemente no son buenas para nuestra salud. La mayoría de estos alimentos envasados ​​y pre-procesados ​​son cargados con aditivos tales como edulcorantes artificiales y sabores. Los alimentos procesados, tales como chips de cebolla, contienen una alta cantidad de grasas trans y saturadas que pueden contribuir a la inflamación. Además de contener aditivos desagradables, estos alimentos contienen conservantes que pueden dañar la salud.

 - Tomar frutas y verduras frescas, ricas en vitaminas y minerales antioxidantes que también ayudan a reducir la inflamación y evitan la retención de fluidos.
La inflamación que se asocia comúnmente con la artritis puede empeorar si las verduras como el tomate y las patatas se incluyen en la dieta. Sin embargo, las personas sanas deben tener los tomates (con moderación), ya que tienen alto valor nutritivo.

- Alcohol: Consumo excesivo de alcohol es uno de los factores que contribuyen a que pueden causar inflamación. Resultados de las investigaciones sugieren que el abuso de alcohol agrava realmente el dolor de la inflamación.

- Los alimentos fritos: Hay que eliminar la ingesta de alimentos fritos, ya que se clasifican como alimentos inflamatorios. Manténgase alejado de alimentos tales como nuggets de pollo y papas fritas francés para una salud óptima. (SALUD Y BIENESTAR)

- Hacer ejercicio, la panacea antiinflamatoria.
Si eres una persona deportista, seguro que ya sabes que basta una hora de carrera suave, bicicleta o gimnasio para acabar con la sensación de hinchazón y pesadez. Practicar deporte todas las semanas al menos 3 o 4 días durante una hora, es la mejor manera de evitar la inflamación celular, mejorar la salud y evitar el envejecimiento.
Los alimentos antiinflamatorios pueden ayudarle a reducir la inflamación. Los síntomas de la inflamación incluyen la hinchazón, la rojez y el dolor. (PAPERBLOG)

- Perder Peso. Mantener un peso saludable reduce los niveles de inflamación en el organismo.

- Dormir. La falta de sueño causa inflamación crónica. Incluso pequeñas faltas de sueño disparan un mecanismo celular en el que interviene la inflamación.

- Vitamina D. Aún pequeñas cantidades de vitamina D pueden ayudar a reducir la inflamación y los riesgos de enfermedades degenerativas. 20 minutos de sol al día son suficientes para mantener unos niveles aceptables de vitamina D.

- Tomar aceite de pescado con omega-3 o aceite de krill. El aceite de pescado es altamente desinflamatorio y compensa los efectos inflamatorios del omega 6 de la dieta. Puedes encontrarlo en forma de cápsulas en farmacias y tiendas de alimentación natural.

- Dejar de Fumar. Fumar es la causa prevenible más importante de enfermedad y de muerte prematura. Pero además, fumar dispara una respuesta inmunológica del cuerpo que produce herida vascular, lo que se asocia con mayores niveles de marcadores inflamatorios.

- Tomar pescado azul, si puedes, cada día. Es la fuente natural más rica en ácidos grasos omega-3.

- Elegir bien los aceites. El aceite de oliva, almendra y aguacate contienen las grasas con efectos antiinflamatorios. Evita los aceites de coco, palma y las margarinas. No te olvides de aliñar las comidas con una cucharada de estos aceites, y evita calentarlos en fritura, pues pierden sus propiedades saludables.

- Evitar las grasas trans. Los ácidos grasos parcialmente hidrogenados o trans tienen los efectos más negativos sobre la salud y están claramente relacionados con la inflamación. Evita tomar grasas vegetales sólidas como las margarinas y revisa bien las etiquetas de galletas, barritas, cereales y otros alimentos procesados para eliminarlos completamente de tu dieta.

- Lácteos. Hay mucha polémica acerca de si se debe incluir leche y sus derivados en la dieta actual, ya que es una fuente importante de proteínas y calcio. Lo mejor sería tomar leches y lácteos de ganadería ecológica alimentos en pastos naturales, desnatados y quesos más frescos como requesón, Burgos, Villalón, ricotta y mozarella.

- Beber té. El té verde, pu-erh o blanco es una fuente de antioxidantes naturales como los polifenoles (EGCG) uno de los más potentes. Compra té de buena calidad para asegurarte la calidad de los antioxidantes.

- Utilizar hierbas aromáticas y especias. La mayoría tienen un alto contenido en fotoquímicos y antioxidantes con propiedades antiinflamatorias. Las mejores son el jengibre, el romero, ajo, orégano, curry y cúrcuma.

Especialmente la cúrcuma y el jenjibre, según este enlace, tienen un efecto de "regulacion para abajo" (donwregulation) de los procesos inflamatorios intra-celulares que llevan a la produccion excesiva de NO y a partir de ahi de ONOO- y son la causa del SFC (en la teoria de Pall) y de otras enfermedades peores.

Una consideracion importante es el tema de la biodisponibilidad de la curcumina, dado que se asimila una proporcion muy pequeña de lo ingerido. Investigué si es posible aumentar la biodisponibilidad de la curcumina por medios "caseros" accesibles y baratos, y hallé que en principio sí, de varias maneras no excluyentes entre sí:

1. La curcumina es soluble en grasas (facilmente comprobable googleando "curcumin" junto con "lipid-soluble"). Por lo tanto, algo de aceite en la comida con cúrcuma probablemente aumente la asimilación de la curcumina.

2. La curcumina es sensible al PH alcalino. Por lo tanto, incrementar la acidez del entorno digestivo en la comida con cúrcuma, por ejemplo evitando tomar lacteos con esa comida, probablemente aumente la asimilacion de la curcumina.

3. La asimilación de la curcumina mejora en la presencia de gengibre. Y dado que el gengibre tiene sus propios beneficios, similares a los de la cúrcuma, y a mi juicio ambos combinan bien en la misma comida, se pueden usar juntos.

Los seis alimentos más antiinflamatorios, según Runfitners:

Salmón: Conocido por su alto contenido en ácidos grasos; una porción de cuatro onzas (113 gramos) contiene aproximadamente  1500 miligramos   de Omega 3.

Lino: Junto con el chía, amaranto y el sésamo, el lino es otra de las semillas clave para corredores, tan sólo 1 cucharada contiene 2300 miligramos de ácidos grasos Omega 3.
  
Atún: Además de ser una fuente de proteínas, el atún es una muy buena fuente de omega-3, ya que 3 onzas (85 gramos) contienen aproximadamente 1100 miligramos.

Nueces: Además de ser sabrosas  y muy fáciles de transportar, las nueces tienen un altísimo contenido de omega-3,  ya que 30 gramos nos proporcionan 2600 miligramos .

Chia: Nuestra semilla favorita, además de sus poderes para luchar con la deshidratación una cucharada brinda cerca de 2400 miligramos de omega-3.

Canola: Este aceite ligero y versátil es un alimento básico que debes tener la despensa. Junto al aceite de lino, tiene la mayoría de ácidos grasos omega-3: 1200 miligramos por cucharada. Su sabor neutro  la convierte en una opción perfecta para aderezar ensaladas y  hornear.

En Planeta Joy, añaden además:

Bacalao (aunque es pescado blanco, en salazón tiene las mismas propiedades que los pescados azules), con alto contenido de vitaminas B y con Omega 3, que ayuda a inhibir los procesos inflamatorios.

Pimiento rojo, por tener betacaroteno y vitaminas E y C, que además auxilian en la cicatrización.

Cristina Galiano nos recuerda en sus recetas que nuestro maravilloso pimentón de La Vera se han hecho estudios que demuestran que no solo tiene un efecto antioxidante, sino que también produce un aumento de las defensas contra los radicales libres y baja el colesterol y los triglicéridos.

Además, su variante picante, contiene una sustancia denominada capsaicina, que es la responsable del picante, y que tiene efectos anticancerígenos.

Fuente principal de información: Mujer Terra