martes, 18 de octubre de 2011

Eres lo que lees


Quien hizo esta foto se acordó de mí, y del blog, cuando lo vio. A veces, se encuentran pintadas inspiradoras.

Realmente, lo mismo que eres lo que comes, eres lo que lees. El primer factor alimenta tu cuerpo, y el segundo alimenta tu mente, tu alma, y contribuye a formar tu personalidad. Si mal no recuerdo, había una campaña dirigida a los padres, para fomentar la lectura que comparaba ambas cosas; me parece que decía algo así como "¿Sabes lo que le gusta comer a tu hijo y no sabes lo que le gusta leer?"

Supongo que todos recordamos libros, no sólo que nos han hecho compañía, sino que nos han marcado, que nos han hecho cambiar de opinión sobre algún aspecto que creíamos irrefutable, que nos han ayudado a dar un giro a nuestras vidas, que nos han orientado en algún aspecto o que nos han hecho interesarnos por personajes, acontecimientos, países... determinados.

De cualquier forma, la lectura abre la mente.. sobre todo, si no es cualquier lectura.

Cualquier lugar es bueno para leer


viernes, 14 de octubre de 2011

Usa el amor en tu beneficio (El secreto VIII)

Sunset+over+Amsterdam+%28Frontpage%29

Si tienes pensamientos desagradables respecto a alguien, experimentáras la manifestación de esos pensamientos desagradables. No puedes perjudicar a otro con tus pensamientos, sólo te perjudicas a ti mismo. Si tienes pensamientos de amor, adivina quién recibe los beneficios, ¡tú! Si en tu estado de ánimo, predomina el amor, la ley de la atracción o la ley del amor responderá con toda su fuerza porque te encuentras en la frecuencia más alta posible. Cuando mayor sea el amor que sientes y emanas, mayor será el poder que estás utilizando.
(Pág. 39)
Rhonda Byrne, El secreto

lunes, 10 de octubre de 2011

Amanecer

Está habiendo este otoño unos preciosos amaneceres sobre nuestra Bahía. Eso acompañado de una bonita música para ir despertando a la familia, hace las mañanas del nuevo curso un poco más llevaderas:



jueves, 29 de septiembre de 2011

Cambia tu estado de ánimo (El secreto VII)


Rhonda Byrne, El secreto
¿Sabías que cuando estás desanimado puedes cambiar tu estado de ánimo en un momento? Pon una música bonita y empieza a cantar, eso cambiará tu estado de ánimo. Piensa en algo hermoso. Piensa en un bebé o en alguien a quien quieras mucho y disfruta con ese pensamiento. Mantén ese pensamiento en tu mente. Aparta todo lo demás y retén ese pensamiento. Te garantizo que empezarás a sentirte bien.

Hazte una lista de recursos para tenerlos a tu disposición cuando los necesites. Con recursos, me refiero a las cosas que pueden cambiar tus sentimientos en un momento. Pueden ser recuerdos hermosos, acontecimientos futuros, momentos divertidos, la naturaleza, una persona que amas, tu música favorita. Cuando te des cuenta de que estás enfadado, frustrado o que no te sientes bien, recurre a tu lista de recursos y enfócate en uno de ellos. Según el momento, te servirá uno u otro, de modo que si uno no te funciona, prueba con otro. Sólo necesitas uno o dos minutos para cambiar de enfoque y cambiar de frecuencia.
(Pág. 37-38)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Frases célebres de mis hijos (V)



El otro día fuimos, por primera vez, a cenar a una pizzería en la que comemos de vez en cuando. Jesús: “¿Por qué hay tantas motos por la noche?” Su padre: “¿Por qué por la noche hacen muchos repartos a domicilio?” Jesús, “¿Y quién es domicilio?”

Jaime se arma un lío con las palabras con diptongo: "estuata", y "tuataje"… ¡qué difícil! También, después de ver Chagingtong (una serie de trenes, que les encantan), "mis trenes están entretenándose” (quería decir entrenándose) Ah, y no se quiere poner el “serjey” nuevo (el jersey)

Jaime: “Cuando me muera quiero vivir en una nube”. Jesús: “Pero que dentro tenga una casa”.

Jesús tenía que lavarse los dientes. Yo estaba en mi habitación, y le oía que andaba trajinando “silenciosamente” por el salón, que está al lado. “Jesús, ¿dónde estás?” Nada, silencio. Otra vez, “Jesús, ¿dónde estás?” Silencio de nuevo, pero lo sigo oyendo; sigilosamente, eso sí. “Jesús, ve a lavarte los dientes” Por fin, él, “¿Por qué lo sabes?” Yo, “Es que las madres lo sabemos todo, si no, no seríamos madres”.

Jaime: “Mamá, he visto en Misa a una señora que ya le debe de faltar poco para morirse” (¡pobre mujer!) Ya he comentado otras veces que le preocupa mucho la muerte, pero, últimamente, más porque se murió su bisabuela.

Jaime: “Samuel (su mejor amigo) estaba llorando porque no quería bajar al patio. Luego, en el patio, lloró un poquito, pero después se punió contento”

viernes, 23 de septiembre de 2011

Luz de otoño

Creo que hoy empieza el otoño. Hace días que ya se hace notar su luz suave sobre el mar y las montañas de nuestra bahía:



miércoles, 21 de septiembre de 2011

Después de la faena



"Que después de la faena, regreséis a buen puerto"

En el alto de Luarca, entre la entrada del cementerio y el faro, se encuentra este bloque en homenaje a los pescadores. Me gustó mucho por su sencillez: porque, con muy poco, dice mucho.

Al estar allí, emociona imaginar que las familias antiguamente, (cuando no había radios, ni satélites, ni móviles) subirían a aquel mirador privilegiado, para vigilar que la inmensidad del Mar Cantábrico les devolviese a sus hombres: maridos, padres, hermanos, novios...

Pero me gustó también porque es una frase metafórica que se puede aplicar para la vida de cualquier persona, para cualquier proyecto que se emprenda o para cualquier trance que se atraviese.