lunes, 27 de agosto de 2012

Magnesio, proteínas y vitamina C

 The+Mysterious+Bones+in+All+of+Us

En la última entrada sobre SFC, mencionaba la recomendación de tomar magnesio.

En los libros de Ana María Lajusticia, una amiga me ha encontrado una posible explicación.


“El Magnesio es el gran olvidado de la medicina, a pesar de sus beneficios”

EL MAGNESIO INTERVIENE EN LA FORMACIÓN DE LOS TEJIDOS, INCLUIDOS LOS DEL
ESQUELETO, EN LA FORMACIÓN DE ANTICUERPOS, ENZIMAS Y HORMONAS, EN LA
RELAJACIÓN MUSCULAR, INCLUSO EN EL RITMO CARDÍACO Y EN EL TRABAJO MENTAL,
SIN EMBARGO LA IMPORTANCIA DE CORREGIR SU CARENCIA EN EL CUERPO HUMANO
ESTÁ POCO CONSIDERADA.

Dietas muy estrictas y sin base médica, alimentación desordenada,
trastornos alimenticios varios, etc. provocan que a nuestro cuerpo
no lleguen todos los nutrientes que debieran.
Pocos saben, sin embargo, que además, más allá del acierto o no de nuestra dieta, los
propios alimentos han rebajado su cantidad de nutrientes, en especial algunos de tan
vital importancia para nuestro cuerpo y salud como el magnesio, lo que agrava la situación
aún más si cabe.

Ana María Lajusticia, licenciada en Ciencias Químicas y artífice de la línea de complementos
nutricionales que lleva su nombre, hace años que trabaja en este tema, “hasta
hace medio siglo atrás, en el campo se trabajaba con animales y las tierras se abonaban
con estiércol, incluso con guano. A partir de la mecanización de la agricultura, los animales
fueron substituidos por máquinas y los abonos naturales por fertilizantes químicos. Se ha dejado de practicar el barbecho, sin dejar margen al suelo a manifestar sus carencias. Durante las cosechas se extraen nutrientes del campo, que si no se reponen, van debilitando la tierra y con ella las futuras producciones”.

Dietas inadecuadas y productos faltos de nutrientes.

El magnesio es uno de los elementos que con más facilidad va desapareciendo
y también uno de los nutrientes cuya deficiencia en el
organismo humano provoca peores consecuencias. “El conocimiento
de este hecho, sin embargo, es todavía muy bajo a nivel general, incluso
entre la comunidad médica”, explica Lajusticia, quien debido a sus
conocimientos sobre el suelo y abonados, por un lado, y sobre la Biología
molecular, por otro, fue la primera persona que explicó científicamente,
en nuestro país, por qué la deficiencia de magnesio está tan
generalizada y por qué tiene manifestaciones tan diversas e incide tan
directamente en el aumento de la artrosis, osteoporosis, tendinitis, etc.
“Me empecé a interesar en el tema a raíz que hace ya años, un médico me
desaconsejó operarme de listeis porque padecía de osteoporosis y me dijo
que a la larga acabaría en una silla de ruedas. Para intentar paliar algo
el problema me recetó corticoides, los cuales en combinación con mi
alimentación del momento me provocó una diabetes. A partir de aquel
momento puse manos en el asunto, empecé a comer proteínas y a buscar
información. El primer libro en el que intuí la importancia del magnesio
fue “Virtudes creativas del magnesio” escrito por un jesuita en base a los
estudios franceses que afirmaban que los pacientes de los balnearios
magnesianos se curaban mejor y tenían más animo que el resto”, explica
y recuerda Ana María Lajusticia. El magnesio, un nutriente esencial al que infravaloramos
Hasta el año 1974 no empiezan a aparecer escritas las primeras referencias
sobre el papel del magnesio en la salud. Hasta el momento
no habían existido métodos fiables de medición, pero tan pronto los
hubo y se realizaron las primeras investigaciones, se dieron cuenta
que el magnesio interviene en 320 sistemas enzimáticos del cuerpo
humano, entre ellos algunos tan importantes como la formación de
todos los tejidos, en la síntesis de las proteínas, la fabricación y desgaste
de los cartílagos, huesos, tendones...  Esto sin embargo, no ha
sido de gran calado ni a nivel general ni médico, algo que subleva a
Lajusticia. “Yo no he descubierto nada. Todo está en algunos de los libros
de referencia médica más conocidos. Yo simplemente me he dedicado a
buscar y reunir toda la información al respecto. El magnesio es el gran
olvidado de la medicina”.

Al margen de este “olvido”, Ana María Lajusticia lleva más de 30 años
promoviendo los complementos de magnesio. Destaca entre ellos,
el Colágeno con Magnesio un complemento esencial para las dietas
deficitarias en proteínas, que ayuda a rehacer tejidos y reponer el
colágeno, que hace de soporte del fosfato de calcio en el hueso, algo
esencial en la lucha y prevención de la osteoporosis.

“Diariamente deshacemos 400 gramos de proteína lo que significa 1kg de
tejido diarios que deshacemos y debemos rehacer. De esos 400 gramos,
las 3/4 partes de los aminoácidos en los que se deshacen las proteínas se
reutilizan pero ¼ se pierde por la orina. Eso quiere decir que diariamente
una persona de 70 Kg., debe reponer 100 gramos de proteína. Nos encontramos,
sin embargo, en un país que se desayuna mal, sin zumo, sin fruta.
Casi nadie en las ciudades desayuna o cena proteína. La gente no sabe
de estas necesidades y no come proteína, o quien la toma no lo hace en
las cantidades necesarias. De ahí la importancia de divulgar estos conocimientos
y de complementar nuestra dieta con magnesio”.

Un complemento para todas las edades
Este complemento, explica Lajusticia, no puede, sin embargo, ser
puntual, sino que se debe entender como un tratamiento constante,
tanto por la carencia de tiempo de permanencia de los aminoácidos
en sangre, entre 5 y 6 horas, como por la necesidad creciente de cubrir
la falta de nutrientes desde más temprana edad. “Actualmente, a los
niños les duele las rodillas y hacen esguinces con más facilidad que antes,
y esto es consecuencia directa de una dieta deficitaria en magnesio. No
se les rompen más los huesos, porque hasta los 21 años no están calcificados
del todo, pero a partir de esta edad, el abuso de desnatados y la
falta de ingesta de grasa animal y por tanto de los máximos portadores
de vitamina D puede conllevar dificultades de asimilación del calcio, con
los problemas de osteoporosis que esto conlleva”.

En caso de que haya un déficit de magnesio en el organismo,
este provocaría problemas en relación con
el sistema nervioso, tales como ansiedad, desasosiego,
dificultad para fijar la atención, etc., que a veces
se califica como depresión y se trata con fármacos.
Asimismo, como el magnesio interviene en la relajación
muscular, esta deficiencia se manifiesta también
en contracturas, calambres, pinchazos en la región
precordial, espasmos, arritmias, taquicardias, sensación
“de bola” en la garganta, dificultades en la respiración
y, en ocasiones, hipertensión. Además, cuando
su concentración disminuye en la sangre se elimina
en menor cantidad por la orina, lo que da lugar a la
formación de piedras en el riñón.

El magnesio está altamente indicado en estados carentes
de este mineral (embarazos, lactancia, pubertad,
vejez, ansiedad, calambres, tics y contracturas);
también resulta indispensable para mantener en óptimas
condiciones y reparar el desgaste de los cartílagos,
tendones y huesos.

Si una persona no repone a través de una
nutrición correcta el colágeno que se pierde,
las sales cálcicas no tienen dónde fijarse y el
hueso se descalcifica y se vuelve rígido, seco y,
por tanto, frágil.

El compuesto Colágeno con Magnesio ayuda
a equilibrar las dietas deficitarias en proteínas
y a regenerar los tejidos, especialmente cartílagos,
tendones y huesos. También tiene un
gran beneficio sobre la piel, uñas y pelo,
mejorando su aspecto.

Conviene empezar a tomarlo poco a poco, porque, al principio, puede soltar el vientre.

Alimentos ricos en magnesio por orden: cacao, almendras, alibias, harina de soja, avellanas, nueces, piñones, cereales completos, dátiles, higos y legumbres.
Alimentos ricos en proteína por orden: 50% levaduras, la soja en grano y su harina; 40% leche descremada en polvo, quesos bajos en materia grasa; 20 % carnes y pescados, almendras, nueces, avellanas y cacahuetes; 14% huevos; 10% legumbres.
También hay que complementarlo con fósforo (quesos, pescado, huevos, frutos secos, germen de trigo, lecitina de soja…) y vitamina C (cítricos, kiwis, fresas, tomate, pimiento, coliflor y brócoli crudos…)

Libros de la autora:

Vencer la osteoporosis
El magnesio, clave para la salud
Colesterol, triglicéridos y su control
La artrosis y su solución

2 comentarios:

Wilhem Johan dijo...

Muchas gracias a Ana María por todos estos concejos y gracias también por tu labor de divulgación científica que siento que me ha ayudado con mi SFC

Blanca dijo...

Muchas gracias a ti, Wilhem, nada me puedo satisfacer tanto como oírte decir eso.